Fernand
Braudel Center, Binghamton University
http://fbc.binghamton.edu/commentr.htm
"El
Dilema de los Partidos Conservadores"
De
alguna manera, los partidos
conservadores no deberían existir. El
corazón de la doctrina conservadora de los últimos dos siglos ha sido que los
estados deben legislar lo menos posible y que las decisiones sociales deben ser
primordialmente la responsabilidad de las estructuras sociales
"tradicionales": la familia,
la "comunidad", las instituciones religiosas y la aristocracia local,
donde exista. Un partido es una
organización no tradicional diseñado para operar en un contexto electoral donde
la mayoría de los votantes eligen representantes que pueden legislar en su
nombre. Los conservadores fueron
obligados a participar en partidos debido al aumento constante de las
instituciones parlamentarias y la expansión del sufragio (hoy, generalmente
sufragio adulto universal).
Por
lo tanto, los partidos conservadores
siempre se han enfrentado con una división interna que han tenido que
restringir si quieren tener éxitos electorales. Los verdaderos ricos de cualquier estado, aún de un estado rico,
son inevitablemente una minoría de la población. Su interés económico siempre ha sido detener los gastos
redistributivos gubernamentales y por lo tanto detener la imposición de
impuestos por el estado. Siempre han
enfrentado el problema de persuadir a
un gran grupo de personas no ricas,
sobre las virtudes de sus prioridades legislativas. En los comienzos de los 1830s - en países de
Europa occidental y en los Estados Unidos-
sus líderes han tenido la tendencia de proponer puntos de vista más
"moderados" para obtener las mayorías legislativas. La literatura académica se refiere a esto
como un "conservadurismo iluminado"
- es decir, un conservadurismo que es más "centrista", que hace concesiones a demandas populares
para poder mantener la esencia de lo que quiere preservar, especialmente en el campo económico.
No
obstante, siempre ha existido una
segunda variedad de conservadurismo,
una mucho menos interesada en cuestiones económicas o solamente en
segundo término. Esta segunda variedad
se ha enfocado en el área social, y
así, ha sido más
"ideológico", esto es, más severo.
Para estos conservadores, la
otra variedad (económica) no han sido siempre pragmáticos sino cobardes, nada inteligentes pero si traicioneros. Esta variedad de conservador es también una
minoría y han tenido el problema de cómo lograr su programa social (incluyendo su programa legislativo). Mientras que el sufragio iba haciéndose universal,
estos conservadores han buscado obtener sus lugares creando fuertes
bases populistas de seguidores muy comprometidos - en lugar de emplear
prácticas centristas y permitir concesiones.
Los conservadores sociales a menudo han tenido la tentación de ir más
allá de los procesos electorales a actividades extra-parlamentarias.
El
dilema para los conservadores es, que
para tener éxito necesitan estar bajo el control del ala de los conservadores
económicos y aún retener los votos del ala social. Si giran demasiado en la dirección de los últimos , tienden a perder los votos del centro y perder las elecciones. En este sentido el equilibrio de fuerzas ha
sido la actividad normal de los políticos
conservadores. Y mientras se
mantienen en relativa calma, y de alguna manera apolíticos, funciona. Sin embargo, a veces las relaciones entre
las dos alas se han tensionado mucho.
Generalmente se debe a que el estado involucrado parece estar amenazado
por cambios sociales, los cuales agitan
a los conservadores sociales y de repente pierden la disposición para negociar
con los conservadores económicos o "iluminados". Entonces,
puede suceder una cosa entre dos.
El ala social puede decidir definitivamente a favor de la
violencia; como en el caso de la
solución fascista de los años 20 y 30.
O la coalición conservadora puede desbaratarse y convertirse durante un largo
tiempo en una minoría electoral. Esto
último es lo que actualmente parece suceder en un sin número de países. Ilustramos este hecho examinando tres
ejemplos (entre muchos más) Francia, Israel y los Estados Unidos. Precisamente porque los detalles de sus
políticas son tan diferentes, como los
son las estructuras de sus elecciones gubernamentales, es interesante observar las similitudes del
proceso en los tres países. Los tres
comparten una característica crucial:
un ejecutivo elegido, que obliga a una bipolarización en algún momento
durante el proceso electoral.
En
Francia, virtualmente todas las
elecciones se dan en dos rondas. Así
que muchos partidos pueden competir en la primera ronda, y después, en la segunda ronda, formar coaliciones de
izquierda y de derecha. Por varias
razones históricas la derecha francesa ha tenido tres principales
organizaciones diferentes desde 1945 ( una Gaullista, una Demócrata-Cristiana y
centrista, y una no- Gaullista conservador económico) que se reunían en la
segunda ronda. Cuando Francia comenzó a
enfrentar dificultades económicas en los años 70, un pequeño partido xenófobo del ala derecha llamado Front
Nacional (FN) empezó a ganar fuerza. El FN siempre enfocó su programa político
alrededor de su oposición a los "inmigrantes". Debido a
su abierto racismo y el hecho de coquetear con ser
extra-parlamentario, lo mantuvieron
fuera de la coalición conservadora de punta.
Sin embargo, cuando el FN
comenzó a ganar el 15% de los votos, la
coalición conservadora empezó a perder
votos. entonces, la coalición tuvo la disyuntiva de incluir o
no al FN en la segunda ronda. Los
conservadores principales se dividieron profundamente con respecto a esta toma
de postura entre quienes consideraban al FN como neo-fascista e infrecuentable, y aquellos quienes
pensaban que era la extrema derecha del ala derecha. Al interior del FN se había desarrollado otra escisión, entre quienes esencialmente se niegan a
jugar el juego parlamentario por pensar que los conservadores principales son
tan nefastos como la izquierda (seguidores de Le Pen) y aquellos quienes desean
trabar alianzas con los conservadores principales en la esperanza de alguna vez
dominar la coalición (los seguidores de Bruno Megret). El resultado en Francia desde 1999 es el
caos total de la derecha entre los conservadores principales, como en el
FN. Los enojos intra-conservadores han
llegado a ser fuertes y los votantes centristas se han inclinado a votar por
diferentes segmentos de la coalición de izquierda.
Israel también tiene muchos partidos, pero el hecho de que ahora se elige el primer ministro por voto directo separadamente del parlamento obliga a una política de coalición. En Israel, los grupos equivalentes al FN han estado tanto al interior como al exterior de la coalición conservadora principal. Las cuestiones claves que dividen los conservadores económicos de los sociales son cómo tratar el asunto de los Palestinos y en segundo lugar la institucionalización de la ortodoxia religiosa. El rango de diferencia entre los conservadores no es tan amplio, va desde aquellos que están listos para hacer algunas concesiones a los Palestinos y quienes están personalmente menos involucrados en cuestiones religiosas hasta aquellos quienes piensan que no se debe conceder nada a los Palestinos ni a los judíos a menos que sean plenamente ortodoxos. Desde luego, las cuestiones en Israel se complican por las presiones externas y por el hecho de que los Palestinos representan aproximadamente la mitad de la población que vive en un área controlado políticamente por Israel. Aquí también el resultado ha sido la desintegración de la coalición conservadora y la incertidumbre que se puede vislumbrar durante y después de las próximas elecciones.
La
crisis en el Partido Republicano de los Estado Unidos no es muy diferente, con la salvedad que los conservadores
sociales han entrado a la coalición conservadora y casi la dominan por
completo. Esto ha generado gran
malestar entre los conservadores económicos y amenaza la coalición con perder a
los votantes centristas y colocarla en una posición de minoría durante mucho
tiempo.
Lo
fascinante de las tres situaciones es que el caos en el campo conservador ha
llevado a la consolidación del campo contrario; a pesar de las tensiones de éste. A penas hace 10 años, la
izquierda en los 3 países estuvo en gran dificultad. Sin embargo, ahora parece
estar en el proceso de crear una nueva mayoría estable, debido principalmente a
la fuerza de los conservadores sociales.
Esta circunstancia ha debilitado el equilibrio de la coalición
conservadora.
Immanuel Wallerstein
(Traducido por Patricia D'Esposito Bosco
y revisado por Roberto Campana Ferniot para PIHAAA, CIESTAAM; Universidad
Autónoma Chapingo, Chapingo México, México)
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